Cooosmico

No estaba preparado ni buscando esa visita en un momento tan inoportuno.
Ese viaje lo quería realizar cuando estuviera preparado, cuando fuera el momento.

Pero llegó y se quedo amañado entre los dedos y se quemo con la lentitud propia de un papel a medio consumir,
mientras destruía la neurona solitaria que lo recibía en silencio.

El sueño me confundía… no sabia si eso ya lo había dicho
o solamente lo había imaginado y luego dicho
o lo había dicho mientras el mundo lo imaginaba.

Te sentaste en el suelo y no notaste que el sol iluminaba tu rostro
y llamaste a Urd pero yo quería ver a Belldandy…
ellas podrían protegernos de los monstruos bajo la cama.

La guayaba con la que prepare el jugo cae tan despacio,
las gotas de agua rodaban por la cañería y se unían con la fruta.
En el fondo del vaso los ingredientes se mezclan de forma pecaminosa.

Tu rostro y cabello me recordaron a tu madre
y vi en un instante el futuro y me mordí un dedo
pero la muerte no esta invitada a esta fiesta.

Los cuatro rostros que te componen me invitan a luchar.Le hace falta sal al almuerzo;
donde esta, preguntas…
te diriges a la cocina y en ella te pierdes… jijiji…
comienzas a girar como trompo. Te detienes. La encuentras.

El arroz estaba duro y al mirarme no me podías enfocar.Cada grano era un huesito
no los pude comer… todos esos huesos me podrían atorar.

Me doy cuenta en un momento que las baldosas están disparejas,
quien las coloco no sabia de simetría. Las cuento todas; el televisor grazna algún programa…
si, están todas en su sitio.

En la cama una viga me entra al ojo derecho,
lo quiero restregar hasta que salga…
los escalofríos invaden mi alma y creo que todo va a mejorar.

Llegan a la puerta un par de medusas (como las de “Buscando a Nemo”)
internet las atraía… largos tentáculos poseen. Corren a conectarse. Belldandy no está.

La torta se cocina lentamente en el horno… el aroma lo invade ahora todo.
Mi regalo no lo traes… átame con el.

No me dejen solo esta noche…
las sonrisas no se hacen esperar… el desprecio que me arrojan me cae en la boca,
baja por mi garganta y entonces lo entiendo todo.

Esa noche,
solo,
en silencio,
recibí la iluminación.

La luz me quemó.

Un 25 de Octubre de 2009

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